La historia

Esta aventura empieza en 1924, año en que nació el inventor de nuestra “receta secreta”. Su nombre es Carlo Vittone, pero para nosotros ele era simplemente “el abuelo Lino”, que ha conseguido enseñar a dos generaciones lo que significa producir embutidos de buena calidad, transmitiendo un método que pone la mayor atención en las cosas más autenticas.

Cuando tenía 11 años, empezó a trabajar como aprendiz en una pequeña tienda artesana en Chieri, una ciudad entre Torino y el Monferrato. Desde aquel momento ha dedicado sesenta años de vida al arte de la carnicería, y pronto se convirtió en un punto de referencia para todo el territorio. En efecto, en aquellos años, “l’maslé” – el carnicero durante los inviernos visitaba las casas de las familias donde habían los cerdos para la producción de los embutidos. Un cerdo era suficiente para producir embutidos para un año entero, por eso era considerado un recurso fundamental.

Entonces, mucha dedición y muchas oras de trabajo cada día. Entre el trabajo en la tienda y la actividad en el territorio, el abuelo Lino ha conseguido transmitir su amor para las cosas bien hechas, revelando una pequeña grande verdad que hoy queremos compartir con ustedes. El secreto de su receta está cerrado en dos ingredientes indispensables: pasión y compromiso. Sin estos ingredientes no sería posible ofrecer lo mejor de esta larga tradición de gusto.